
Para que puedas prender la lámpara de tu escritorio o tu televisor, la energía que los alimenta tuvo que ser generada a miles de kilómetros de distancia, muchas veces por medio de la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el gas o el carbón. Proceso que genera dióxido de carbono, gas que contribuye al calentamiento global. A continuación te enlistamos una serie de sencillos consejos a seguir desde tu hogar: LUZ
o Aprovecha al máximo la luz natural, utiliza la energía eléctrica sólo cuando la necesites.
o Cambia los focos comunes por lámparas ahorradoras (fluorescentes). Cuestan un poco más pero consumen menos energía y duran más tiempo. A la larga ahorrarás dinero.
o Limpia periódicamente focos y lámparas; el polvo bloquea la luz.
o Utiliza lámparas sólo cuando estén apagadas las luces principales. De otra forma, se está generando doble uso de energía para el mismo propósito.
o Pinta techos y paredes de colores claros. Tendrás mejor iluminación.
Los productos y servicios que consumimos tienen su origen en los recursos naturales. Estar conscientes de lo que compramos nos permitirá tomar decisiones y consumir con responsabilidad. Cuando compres: